Nuestro horno de cada verano

Todos los veranos la misma historia. Da igual donde estemos, en Portugal, en España, en Grecia... en todas la rivera norte del mediterráneo tienen lugar grandes incendios forestales que calcinan miles de hectáreas de bosques. Como ejemplos tenemos Doñana, Sierra Calderona y Pedrógão Grande se han hecho famosos por los incendios forestales del último mes. Estos incendios han causado una gran perdida en hectáreas de bosques, en millones de euros y en vidas humana. Por ello me pregunto ¿Por qué los incendios arrasan esta región? ¿Por qué todos los años hay grandes incendios forestales? ¿No aprendemos la lección de un año a otro?

Para empezar, en el clima mediterráneo es normal tener veranos muy calurosos, donde se alcanzan temperaturas de 35Cº con facilidad. Por ello está claro que no se pueden evitar los incendios forestales, ya sea de forma natural o intencionada. De echo, los ecosistemas mediterráneos están adaptados al fuego, y como ejemplo de ello encontramos a las especies como el Alcornoque, cuya corteza de corcho lo protege.

Corteza de corcho

Sin embargo, cuando echamos un vistazo a la vegetación que arde en los grandes incendios forestales no encontramos miles de hectáreas de encinas, de alcornoques y demás vegetación mediterránea, sino que nos encontramos con bosques de pinos y de eucaliptos, en definitiva, bosques que no son propios de la región mediterránea.

Por la presencia de estas masas forestales artificiales se producen incendios tan virulentos en países como España y Portugal. Estos bosques artificiales están formados por Pinos, como el Pino carrasco (Pinus halepensis), un árbol pirófito que aprovecha los incendios forestales para dispersarse, y el eucalipto (Eucalyptus), un árbol de origen australiano. Por ello es necesario que se recupere el bosque mediterráneo autóctono de encinas, alcornoques, algarrobos, etc.

Bosque de Eucaliptos

Con lo que he dicho en el párrafo anterior no quiero decir que se talen todos los bosques de pinos, ya que hay varios bosquetes de pinos que son autóctonos, como por ejemplo la población de Pino piñonero de Doñana, que es autóctona y que necesita de labores de prevención de incendios para garantizar su conservación, como desbroces, talas y cortafuegos.

Hablando más detenidamente de los pinares, estos presentan varios problemas a la hora de extinguir un incendio. Para empezar, las piñas se abren con el calor del incendio y son capaces de “saltar” varios metros de distancia del árbol, por lo que si el cortafuegos es pequeño será inútil. Otros de los factores que hacen de los pinares un polvorín es el suelo lleno de acículas secas que no hacen más que acrecentar la velocidad de propagación del fuego. El último factor es la temperatura de ignición de las pináceas, que suelen ser bajas en comparación con las especies del genero Quercus.

Otro factor importante para la propagación tan rápida de los incendios forestales es la cercanía de un árbol con los de alrededor, ya que las reforestaciones se han caracterizado por plantar los árboles como si de un cultivo se tratara, esto es, en hileras lo más juntas posibles para obtener la máxima producción. Este echo perjudica tanto a la propagación de los incendios, como a la biodiversidad, ya que los bosques procedentes de reforestaciones son monocultivos donde ni tan siquiera se puede desarrollar las especies arbustivas y herbáceas.

Ahora que sabemos por que se propagan tan rápidamente los incendios forestales en nuestra región toca preguntar ¿Qué se hace para prevenirlos?

Para prevenir los incendios forestales se efectúan labores de desbroce de zonas sensibles como carreteras, caminos y senderos con dos objetivos, el primero es evitar que se originen incendios en estas zonas de transito y por otro lado, que sirvan de cortafuegos.

Actuaciones de desbroces en un pinar

En cuanto a cortafuegos, durante la primavera se realizan labores de mantenimiento, ya sea con maquinaria o con ganado. Sin embargo, nos encontramos con el problema de que para los bosques de pinos, los cortafuegos que hay en nuestros montes son muy estrechos y en muchas ocasiones son ineficaces. Por esta razón, sería necesario hacer los cortafuegos más anchos, aunque dejen una cicatriz en el paisaje, puesto que es preferible ver un cortafuegos que un bosque quemado.

Cortafuegos demasiado estrecho para cumplir su función

Otra actividad importante que se hace año tras años son las campañas de concienciación que podemos ver en los medios de comunicación como por ejemplo televisión, redes sociales, radio, carteles, etc. pero que sin embargo, no permiten que la principal causa de incendios sea la misma año tras años; las imprudencias. Este echo se quiere evitar recurriendo a acciones más drásticas como por ejemplo, precintar las barbacoas desde el 15 de Mayo hasta el 15 de Octubre como si de una escena de un crimen se tratara, o también mostrar imágenes de bosques completamente calcinados por los incendios.

Campaña de prevención de incendios forestales en el municipio malagueño de Mijas

Sin embargo estas actuaciones no son suficiente por tres razones: la condición del ser humano, las características climáticas y la composición botánica de nuestros bosques, así que sería necesario invertir más recursos en manejo y regeneración de los bosques para que dejen de ser tan inflamables como una cerilla.

Cuando hablo de hacer un correcto manejo y regeneración de los bosques me refiero a las siguientes actuaciones:

  1. Aumentar el tamaño de los cortafuegos.
  2. Desbrozar aquellas zonas de los bosques con mayor riesgo de incendio.
  3. Eliminar vegetación que favorecen la propagación de los incendios.
  4. Reforestar los montes con especies resistentes a los incendios.
  5. Favorecer la diversidad de ecosistemas con clareos en los bosques.

Además de estas medidas, habría que seguir apostando por la concienciación, ya que hay muchas personas que creen que si se le pega fuego al monte, este va a pasar a ser urbanizable. También es necesario endurecer el código penal para que los pirómanos pasen unos cuantos años a la sombra, y que pague todos los daños originado por el incendio. Así serviría para escarmentar a posibles pirómanos y motivar a los investigadores que trabajan tan duro para localizar a los culpables de los incendios. Para resaltar la dificultar que tiene el SEPRONA y los Agentes Ambientales para esclarecer el culpable de un incendio forestal dejo aquí esta noticia en la que nos dice que más de 900 incendios en Murcia, solamente se ha esclarecido 227.

Bosque de pináceas ardiendo

Quizás ha llegado el momento de ayudar a las personas que vigilan y extinguen los incendios forestales con nuevas tecnologías, como por ejemplo drones equipados con cámaras térmicas para controlar los aumentos de temperatura en los bosques y que pueden significar el inicio de un incendio. Recientemente, el gobierno compró 4 drones para hacer esta labor, pero tengo serias dudas de que 4 drones puedan desplegarse en 505.370 km², por lo que solo serán usados para monitorizar incendios ya activos, y no para vigilancia, como deberían usarse. Por ello yo abogo por que el estado y las comunidades autónomas incrementen su esfuerzo en la vigilancia de los bosques durante las épocas de incendios, para atajarlos lo antes posible y facilitar el trabajo de los bomberos forestales.

Dron vigilando un incendio

No voy a pedirles al personal del INFOCA y de la UME que den más de si, ya que eso es imposible puesto que se juegan la vida cada vez que hay un incendio forestal, y por desgracia a más de uno le ha costado la vida. A los que si les quiero pedir que se dejen de politiqueo es a los que deciden, ya que un árbol arde igual en Andalucía que en Galicia, y si una comunidad autónoma tiene medios de sobra, lo mínimo que debería hacer es ofrecerlos, y la que los necesita aceptarlos cuanto antes, ya que en estos casos el orgullo es como el viento que aviva las llamas.

Por último voy a hablar de un aspecto que mencioné anteriormente, las imprudencias. La mayoría de los incendios forestales son producidos de forma accidental con imprudencias que podrían evitarse fácilmente. Un ejemplo de ello fue el incendio que calcinó las isla del Hierro en el que un turista alemán encendió un pequeño fuego para quemar el papel que había utilizado para asearse tras defecar. En este incendio murió un agente forestal. Puedes ver la noticia aquí. Otras causas típicas son las quemas agrícolas, tirar colillas encendidas, tirar basura etc.

Quema agrícola

Como conclusión, podemos decir que los incendios arrasan nuestros bosques año tras año por la falta de gestión de los mismos, las especies vegetales que los componen y la falta de modernización de los medios de vigilancia. Estos factores con otros que también se han mencionado hacen que nuestros bosques se conviertan en una barbacoa en verano. Pero no todo está perdido, tu puede ayudar a prevenir los incendios forestales fomentando las buenas prácticas para evitar las imprudencias que están detrás de la mayoría de los incendios forestales.

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